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26 de diciembre de 2012

SOLO PARA HOMBRES


Creo que sería mejor no escribir mis ideas que vienen a continuación ni menos comunicarlas. Pero ¿para qué escribimos sino para demostrar quiénes somos, qué pensamos y dar la mano? De otro modo no nos conoceríamos ni tendríamos preferencias ni desencantos. Es probable que después de ésto perderé a algún amigo. Ojalá que no.
La verdad es que pienso que los hombres somos más bien torpes, que pasamos por alto ciertos asuntos y cuando nos damos cuenta manejamos esa tonadita de que "luego lo haré", dejando los proyectos pendientes a veces hasta llegar a viejos. Lo peor de todo es que estamos convencidos que somos mejores que las mujeres las que están "en otro nivel algo más bajo". Insoportable de digerir. No nos damos cuenta que las mujeres lo saben todo o, si no lo saben, lo intuyen. Sostengo que son más completas que nosotros, y si les falta algo saben suplir la ausencia (no digo carencia) con otra virtud. Muchas son exquisitas a veces no por su estructura corporar bien proporcionada sino por sus miradas, su inteligencia, su acercamiento, el olor de su piel cuando parten temprano al trabajo, etc. Tengo muy buenos amigos varones que son constructores, choferes, médicos, escritores, profesores de universidad, cesantes. Ninguno puede ni podrá reemplazar (por lo menos en mi caso) la belleza, el espíritu, ese "no sé qué" de lo femenino. (La verdad es que adoro a las mujeres).
Los hombres dirán que soy un traidor, pero sólo pretendo que seamos mejores. Por ejemplo, paremos eso de caminar como Pantera Rosa cuando somos vistos por la vecina cuyo marido es vendedor viajero. O creer que se sube de rango intelectual porque leemos mucho. Y no salimos de Pablo Coehlo. Lo peor de todo es que nos creemos irremplazables en el trabajo y en la casa. ¡Por favor! ¿Cuándo vamos a pasar de nuestra oculta adolescencia y maduremos? Más aún, cuando nos sentimos membrillos que la vida ha machucado a golpes vamos a cobijarnos en algún regazo femenino, aprovechando el espíritu maternal ("pobrecito, mi niño") tan hermoso en las mujeres.
¿Quedamos sólo los varones en la lectura de este post? Bien. Voy a continuar con algunos consejos sencillo pero fecundos. No soy sicólogo pero mi edad de 70 años me ha dado alguna experiencia como también a ustedes.
¿Quieres saber cómo se domina a una mujer? ¿En serio? ¡Craso error! Lo más que puedes hacer tú o yo es seducirla. ¿Pero dominarla? Jamás. No lo hizo Adán ni Marco Antonio ni menos Vicente Corrotea. Pero podrás enamorarla o mejorar tu relación en todo ámbito.
Si ya la tienes vuelve a preguntarte quién es ella. No te empeñes en hacerla cambiar a lo que a tí te gustaría que ella fuera. Y date tiempo porque aunque pasen los años es un verdadero misterio. Oye: Sinceridad ante todo. Si le gustan las flores, obséquiale flores de vez en cuando. Si le fascina la idea de que le escribas un poema (tal vez porque un antiguo novio se los hacía) y no tienes la chispa para hacerlo tú no te esfuerces. Sería un engaño. Convendría, y te hará muy bien, que leas a Miguel Hernández, Sábato, Neruda y otros. Debes saber que la buena lectura no te hace literato pero te hace un ser humano más profundo y cercano, con mayor capacidad de aprehención de tí mismo y del mundo. Eso encanta a las mujeres que no buscan un súper héroe ni un robot justiciero, sino un hombre para construir un proyecto común y envejecer contigo.
Mira, lo que sigue no es elegante. (Es horrible decírtelo porque ya te guardo cierto afecto). Pero es real. Muchos hombres se preocupan de confeccionar correctamente un cheque, o para firmar un contrato lo leen varias veces, o revisan en el sueldo recibido si les han pagado las horas extras y los bonos acordados, pero, ¡pero!, en su casa y en otros sitios se mean afuera del urinario y no bajan la tapa. ¡Por favor!. Acaba de separarse una pareja de amigos por problemas fundamentales. Pero ella me confesó: "Y, además, hace pipí afuera". Tenemos que recordar que una tormenta empieza con un viento suave.
Llevo 37 años casado con la misma mujer. Te aseguro que no siempre hay sonrisas, al contrario. Pero de vez en cuando me pregunto cómo puedo hoy seducirla, que mi presencia le agrade, que sigamos creciendo como seres humanos y como esposos. O cómo me renuevo yo, y ella. Muchas veces vamos a una exposición o vemos una obra de teatro y no somos capaces de olvidarnos de los problemas hogareños y concentrarnos en nosotros como pareja.
Amigo: Los gobiernos ni menos la ONU saben cómo hacer un mundo mejor, respirable, amigable, limpio, justo, tampoco los filósofos, sicólogos, ni los creyentes ni los ateos. Tampoco nosotros. Pero haríamos muy bien si empezamos a remojar nuestras duras afirmaciones y eso de que "a mí no me cambia nadie" mirando sobre el hombro a los demás. La vida es compleja, es cierto, pero se vive de pedacitos de cordialidades como saludar al vecino. Dejemos de envidiar al que tiene más coraje o despreciar al que tiene menos que nosotros. Alguien dijo que en el calendario de todo ser humano no existen dos días: ayer y mañana. Sólo existe hoy para ser feliz y hacer feliz.

Vicente